Quien me lea con cierta asiduidad verá que me repito mucho en esta materia de la política doméstica. Y le cansará. Y a mí también me cansa. Pero yo soy de esos a quienes, más allá de los efectos (efectos que se producen a diario de una manera turbulenta y casi siempre atropellada, tal como me llegan desde los medios de comunicación), me interesan las causas. Y especialmente las causas profundas de los efectos. Pues está presente en mi discurrir que lo que viene después, siempre hunde sus raíces en la causa de la causa. Así es que si los comienzos de este régimen político de más de cuatro décadas estuvieron viciados de consentimiento para al menos la mitad de la población española, y lo está, todo lo que a partir de entonces viene ocurriendo en España en la política y en la justicia, está infectado necesariamente de lo que originó el régimen español a partir de 1978. Por eso no puedo ni quiero olvidarlo. Lo explicaré…

Si soy jacobino, y lo soy, es por esto que acabo de decir. Un radical de izquierdas que, durante décadas viene esperando transformaciones hondas en este país y nunca acaban de cuajar. Ser jacobino, aún privado de libertad política en tiempos de la dictadura, significa que desde que mi carácter como persona se forjó, me mantuve erguido siempre frente al poder del tirano desparramado por todos los estamentos, en una España que vivió tras la guerra primero una paz a punta de pistola y a renglón seguido otra paz de cementerio. Pues a nadie se le oculta que millones de españoles nacidos en la dictadura, unos desde el principio y otros sucesivamente pero dentro del redil, vivíamos rebelados contra el poder militar, el policial, el administrativo y el eclesial (éste como la punta de lanza ideológica del franquismo) con los únicos recursos a nuestro alcance sin comprometer nuestra integridad o nuestra vida: la altivez frente a los cómplices más o menos voluntarios de la dictadura y el ejemplo personal de rectitud allá donde estuviésemos…

Pero, claro está, quienes llevábamos en la frente el sello de la rebeldía frente a los represores y a los abusos de quienes vivían y trabajaban en nombre del represor de turno, no todos les hacíamos frente, cuando era posible hacerlo, del mismo modo. Algunos vivieron su rebelión directamente con movilizaciones en la calle o conspirando contra el Régimen franquista,y dentro de ellos unos pocos en comparación con los 30 millones de población de entonces, lo pagaron muy caro con su vida. En todo caso, es evidente que no hubo héroes suficientes para derrocar al dictador.

De modo que, tras la guerra civil había tres clases de españoles: los ganadores que vivían opíparamente y dominaban todos los cotarros; los perdedores y represaliados que habían sobrevivido; y los perdedores que, por razones varias, no sufrieron especiales represalias. La mayoría de la clase de estos dos últimos grupos, cuando llegamos a la adolescencia y a la juventud vivíamos la rebelión sólo internamente aunque sólo fuese por instinto de conservación. Es decir, constantemente forzados a transigir, a condescender y a soportar los abusos, para seguir tirando. Lo mismo que tantos y tantas, sin morir, nada pudieron hacer salvo soportar las condiciones del campo de concentración en que simplemente existían…

El caso es que si unos nacieron y crecieron triunfantes, muchos perdedores acabaron adaptados, más bien domesticados, otros muchos nacimos neutros y crecimos con instinto de independencia y conciencia social profunda que caracteriza el ser de izquierdas. Pero eso sí, todos, sin excepción, teníamos atrofiada esa inclinación del humano (al parecer natural según el decir aristotélico), al ser también zoon politikon, animal político, precisamente por falta absoluta de oportunidad de ejercer la política. Eso es lo que configuró el perfil bajo habitual de españoles y españolas, la mutilación para las dotes del arte o la habilidad políticos. Eso es lo que se notó sobremanera desde un principio, y nota cada vez más. Incluso la alta judicatura española carece de los mimbres indispensables para codearse con la Justicia europea, como se está comprobando en el conflicto catalán.

Pues aquellas españolas y españoles se encontraron casi de la noche a la mañana en un régimen de libertades formales sumadas a la libertad interior que goza todo humano aún en presidio, teniendo que improvisarse a sí mismos e improvisar sus decisiones: ni unas ni otros estaban en condiciones de administrar con prudencia la libertad a secas. Y así, quienes desde el poder que conservaban tras la muerte del dictador, organizaron el marco político en 1978. Mucho más parecido al claustro en que habían vivido (aunque ellos con bula y privilegios) que al espacio propio de campo abierto que convencionalmente es la democracia. Así fue cómo articularon el Estado español. Así es cómo lo hicieron objeto de una falsa democracia. Desde su arranque, en la Constitución todo fue manipulado y viciado. Pues no basta una Constitución para hacer de una nación una democracia. La democracia no lo es por decreto. Sólo lo es en función de la sinergia entre todos. Y por supuesto todos los partidos son los que la hacen y la trabajan con el combustible de la voluntad. Del mismo modo que el motor de un coche sólo funciona con combustible. Si le falta, no funciona. Dicho y reiterado mil veces por mí: la Constitución de 1978 diseñada por franquistas, fue la composición de un modelo que no tenía parangón: ley electoral para favorecer el bipartidismo; un Senado sólo útil cuando “ellos” tienen mayoría absoluta, siempre; Diputaciones fiscalizadoras de los recursos de la Autonomía; Audiencia Nacional para delitos “artificiales”; nepotismo en la selección de jueces y elección de miembros del del CGPJ, del Tribunal Supremo o del propio Tribunal Constitucional; jueces y magistrados con un sentido de la justicia tallado por el cincel del dictador, etc.

Pues bien, si aceptamos todo lo enumerado como cierto y lo unimos a la “lógica” dictatorial de la inflexibilidad y de la incapacidad para la transacción y para conceder al adversario político una cuota de razón, viendo en él más al enemigo que al “noble opositor” que siguen padeciendo los herederos del franquismo, convengamos en que sólo la voluntad firme de los tres poderes institucionales, especialmente el judicial, pueden lograr el milagro de la transformación de lo que fue una cierta dictadura, a una aceptable democracia. Pues nunca ha existido esa voluntad, sofocada por los creadores del artificio y por todos los que les secundaron. Y eso es lo que sigue sucediendo…

Por eso, los efectos de la causa de la causa de que hablaba es este formidable nicho de politiquería, este conglomerado de disparates judiciales y ese ridículo y al tiempo exasperante compendio de situaciones e interpretaciones de la ley desquiciado que está pidiendo a gritos el internamiento de la mayoría de sus protagonistas en un Centro de Salud Mental. En un manicomio a cuyo frente están “doctores”, tanto en el Parlamento Europeo político como en los Tribunales de Justicia Europeos, que se las ven y se las desean para hacer entrar en razón y sanar con altas dosis de democracia, la mente de políticos y de magistrados españoles que, deformados irremisiblemente, siguen tan obstinados en interpretar la Constitución y demás leyes con la misma precisa rigidez de los tiempos de la oprobiosa dictadura; individuos constreñidos a interpretar la ley penal y las relacionadas con la unidad territorial, con la mismísima exégesis marcada por el jefe…

Sabemos que en Medicina más difícil que la sanación es el diagnóstico. Por eso, si este gobierno de coalición ha hecho un diagnóstico adecuado, que comprende una visión no sólo de la táctica política sino también de la táctica sociológica a que me refiero aquí, tendría conseguida la estrategia más eficaz. Quiero decir que si saben cuál es la materia prima de esta tela de araña y hacen sus previsiones para hacer frente a las dos murallas (políticos y magistrados) impregnadas de mentalidad ultraconservadora o involucionista, quizá pueda ganar la partida y aguantar la legislatura. Si saben también, y lo saben, que iniciativas legislativas, proyectos y proposiciones de ley importantes están destinados a la magistratura y van a empantanarse en el marco judicial, dada la anunciada intención de estos bronquistas sin pudor de recurrir constantemente a los tribunales en quienes confían ciegamente por ser de “los suyos”, deberán buscar el antídoto para el veneno de la serpiente. Y el antídoto está en la Unión Europea. Eso, mientras no peligre su salida de ella de España. Un peligro que no creo que llegue a concretarse, pues, entre otras razones, a España se le despojó desde el principio de infraestructuras de todo tipo y es excesivamente dependiente. Y ese despojo le haría ahora insoportable la autarquía que vertebró la dictadura, pues pronto llevaría directamente a este país casi a otro clima de posguerra.

11 COMENTARIOS

  1. Buenos días, Richard

    Según Alexandre Deulofeu en la matemática de la historia predice sobre EUROPA
    Empezando por el hecho más cercano que no es otro que la desintegración de España alrededor del año 2029. Lucha encarnizada entre el poder centralizador y los pueblos hispánicos / ibéricos que quieren volver al régimen de libertad que han disfrutado en las anteriores épocas de fraccionamiento. El proceso independentista catalán sólo es un síntoma de lo que pasará en los próximos años en España.
    El razonamiento sobre el caso español es válido para los pueblos de Francia (catalanes, occitanos, corsos, bretones, normandos …) teniendo en cuenta el momento biológico de los imperios, más joven en el caso francés a diferencia del ya decrépito imperio hispánico. Como siempre, indefectiblemente, caerá cuando tenga que caer. El declive de Francia comenzará durante este siglo XXI y llegará a su implosión final a comienzos del siglo XXII. Durante este periodo se deberá lamentar muy probablemente una guerra civil. Existe hoy una Francia dividida psicológicamente entre los franceses de siempre y los descendientes de los pieds noirs y la cada vez mayor pérdida de personalidad de los pueblos franceses. Aquí también serán los catalanes, los catalanes del norte se entiende, los que encabezarán el renacimiento vernáculo. De hecho no podemos olvidar que el Empordà y el Rosellón representan una misma realidad.

    Siguiendo con el análisis del Estado español y francés, sucede lo mismo. En el Reino Unido, Escocia, País de Gales, y una Irlanda reunificada serán libres en el siglo XXII. El referéndum escocés de 2014, como se ha visto, no ha sido más que una cortina de humo. De hecho la ruptura de España pondrá en guardia las autoridades centralistas de Londres que lucharán contra cualquier intento de mejorar la autonomía de los territorios británicos. Procesos centrifugadores que irán hacia una sola dirección, marcada por vectores centrípetos que los dirigirán hacia la órbita de Alemania como centro aglutinador de la futura Europa. En Alemania convergerán todos los pueblos de Europa. Una Alemania, que encontrándose en la fase de plenitud imperial, dominará Europa durante los próximos tres siglos y la diseñará según le convenga. Eso sí, dirigida espiritualmente por el pensamiento catalán que sustituirá la caduca filosofía clásica. Recordemos que con el nacimiento del románico, Cataluña, y concretamente la zona del Empordà y el Rosellón, hoy bajo soberanía francesa pero catalana hasta 1659, se convierten en la cuna de la cultura occidental. De hecho Alemania se convertirá en el garante de la estabilidad europea, a cambio, eso sí, de una clara renuncia a la soberanía del resto de territorios.

    En relación a los pueblos nórdicos continuarán un camino ajeno a la realidad europea ya que se encuentran en la fase de fragmentación demográfica del segundo ciclo histórico y demostrarán, por tanto, su autonomía y singularidad.

    Un abrazo y buen fin de semana.

    Antonio

    • Antonio, esta generosa exposición que haces en forma de vaticinio rigurosamente razonado, da contenido (pues falta el pormenor en ese exhaustivo tranajo en 1900) al pronóstico de una dictadura universal a medidos de este siglo que hace Oswald Spengler en su obra magna «La decadencia de Occidente».
      Por eso no me extraña que sitúes el epicentro entre Alemania y Catalunya.

      En eso y en todo lo demás, me temo que vas a tener contradictores energúmenos a mogollón, es decir, de muy mal estilo. Sobre todo por atribuir a los catalanes una superioridad intelectiva e integral, que a tantos y a tantas enrabietan sin prestar atención alguna a la vulgaridad, al topicazo y a la mediocridad que envuelven a la inmensa mayoría de los «mucho españoles» (jueces y magistrados, incluidos) que vienen predominando en la sociedad española en su conjunto desde tiempo inmemorial; mucho más por razón de la fuerza que por la fuerza de la razón. No hay otro caso más paradigmático a estos efectos que el actual «caso catalán».

      Otro abrazo para ti.

      • De acuerdo Richard, al leer tu artículo he coincidido totalmente contigo y al mismo tiempo me ha venido a la mente Alexander Deulofeu y muchas de sus previsiones acertadas.
        Como bien dices, su pensamiento tiene relación con las ideas de Oswald Spengler y de Arnold J. Toynbee, que también enunciaron teorías sobre el carácter cíclico de las civilizaciones, pero sin alcanzar la medida matemática más precisa que expone Deulofeu.

        Durante su exilio y también con posterioridad, Deulofeu recorrió diversos museos, templos y monumentos de diferentes países en donde, entre otras conclusiones, dedujo haber encontrado el origen del arte románico durante el siglo IX entre el Ampurdán y el Rosellón, que era el origen de lo que él llama el segundo ciclo de la civilización europea occidental, después del primer ciclo.

        PREVISIONES CONFIRMADAS

        Deulofeu apunta la derrota de Yugoslavia. “El régimen yugoslavo que mantiene sometidos a los croatas se tambalea peligrosamente, y no tardaremos en verlo transformado en dos o tres repúblicas completamente independientes o confederadas.” En 1991 se independizan Eslovenia, Croacia y Macedonia . En 1995 lo hace Bosnia Herzegovina y 2006 Montenegro.
        Deulofeu augura la descolonización de Egipto y la India, ocurridas los años 1936 y 1948 respectivamente.
        Deulofeu asegura que Hitler perderá la II Guerra Mundial. En 1945 el nazismo es derrotado.
        Deulofeu prevee que la pérdida de las colonias francesas: «Francia acaba de entrar en la fase decadente. A partir de este momento el imperio francés irá perdiendo gradualmente todas sus colonias, mientras que en su interior la anarquía y la guerra civil harán toma de la nación francesa.» Argelia, Indochina, Túnez y Marruecos se independizan entre 1956 y 1962.
        Deulofeu vaticina que alrededor del año 2000, la URSS se desintegrará en multitud de estados eslavos. “El comunismo, a excepción de los pueblos satélites que ya se encuentran hoy bajo su influencia, no se implantará en ningún otro pueblo de Europa. La URSS, en lugar de seguir una vía imperialista, va hacia la desintegración.” El 31 de diciembre de 1991, la URSS desaparece.
        Deulofeu asegura que la fase de ocupación aliada en Alemania Occidental se terminará antes de cinco años. En 1955 la República Federal de Alemania restablece oficialmente su soberanía.
        Deulofeu aconseja a los Estados Unidos de América la retirada de Vietnam. “Y puestos a hacer recomendaciones a los países que aún no conocen la ley de la historia, aconsejaríamos a Estados Unidos que sin más espera abandonen la lucha de Vietnam y retiren sus tropas de Asia, porque contra China no tienen nada que hacer.” Los EEUU se retiran de Vietnam en 1973.
        Deulofeu anuncia que el Mercado Común (actual UE) quedará bajo hegemonía germánica a partir de una Alemania ya unificada. El Muro de Berlín cae en 1989.

        PREVISIONES ANUNCIADAS
        La Matemática de la Historia, como ha quedado demostrado en el apartado de previsiones ya cumplidas, ha ido concretando con hechos comprobables su validez. Pero una vez conocidas las certezas impactantes como las referidas a la caída de la Unión Soviética o la reunificación alemana, por poner sólo unos ejemplos, que debe venir ahora? Aquí tiene, por territorios, los hechos más destacados de los tiempos que vienen y que está expuesto sobre EUROPA en mi anterior comentario.

        Sobre lo demás, te dejo esta frase:
        Deberíamos tener presente en esta era donde ofender a alguien con nuestras opiniones es una situación que vivimos diariamente, es necesario aprender a respetarnos y respetar la libertad de los demás:
        El respeto de uno termina donde comienza el respeto del otro. Bob Marley

        Un abrazo apreciado amigo.

        Antonio

  2. No, por favor, los que asistimos a los centros de Salud Mental somos muchísimo más normalitos que esta gentuza a la que te refieres. Éstos requieren de sesiones continuadas de TEC y cantidades industriales de olanzapina. Juntos, pero no revueltos. Ojo.
    Esto lo que es es una dictadura mal-disfrazada de democracia.
    Y, sí,
    Europa se continua acabando en los Pirineos.

  3. Las previsiones son previsiones y nada mas, aunque filosofadas por realidades pasadas.
    En fin, aprendo mucho de las opiniones de personas muy cualificadas con un sentido del raciocinio encomiable.
    Yo a decir verdad soy un lego.
    Un placer el leerna Richart y sus «contertulios», al menosvprocuro tomar nota y aprender un poquito
    Como Siemore el maestro en su sitio

    • Faltaría más, ya lo dice la palabra.
      Aún así todos tenemos previsiones a partir de una serie de hechos en la historia y algunos acertaran en ocasiones y otras no, pero como acertadamente dice, siempre se aprende del maestro y no hay mejor maestro que la historia, de ahí mi posicionamiento es totalmente en acuerdo de lo mencionado por Richard, sencillamente porque lo que expone, es acorde a la realidad de los hechos y en definitiva a la Historia.
      Solo nos falta previsionar el Euromillones y continuamente acertar cada sorteo.

      Un saludo.

      Antonio

  4. Desde luego, viendo las liturgias y el funcionamiento del estado, se ve claramente, que a «ésto» le quedan dos telediarios. Vemos los juramentos o promesas. Hay quien se arrodilla. Los uniformes. Unos cargados de chapas, que en realidad son incrementos de sueldo y otros puntillas en los antebrazos, para distinguirse y alejarse, empleando términos como «otrosí» que son del Pleistoceno, pero que nos indican la distancia que hay con los mundos que habitan. Luego está lo del «Estado de derecho». Una calificación de auténtico analfabeto. Todos los Estados tienen su «Derecho». Y por último, los opinadores profesionales. Casi todos acaban la exposición con un «..dicho esto..».Estamos tristes y defraudados. Un Estado es un invento para proporcionar bienestar a sus ciudadanos. Tiene que estar dirigido por filósofos y no abogados del estado. Por personas alegres y dinámicas. Sanas.Positivas. Veo claramente el fín de este Sistema. Solo pido que no sea traumático….

  5. En referencia a los energúmenos :

    Dejo unas palabras de una gran persona.

    Por Jordi Gálves.

    En pie y no arrodillados. Es esta la posición corporal que exige la dignidad humana, la actitud imprescindible para enfrentarse a los energúmenos de la represión españolista. Porque no hay duda, son energúmenos. Cuando me intentaron encarcelar no vi ni ley, ni derecho, ni justicia, ni Constitución, ni civilización, sólo la barbarie de unos energúmenos dispuestos a proyectar sobre mi su banalidad bestial, su pulsión animal, su deseo de hacer daño. De castigar, de escarmentar a los que habíamos osado rebelarnos ante el abuso. En pie y alzados, y sin violencia, pero con el poder de la dignidad humana, con la indignación de los que no aceptamos ningún castigo por haber ejercido nuestros derechos políticos, por habernos comportado como ciudadanos libres de una democracia consolidada en el corazón de Europa. No, no es ilegal realizar un referéndum para la independencia de Catalunya. Ni va contra la ley haber intentado independizar Catalunya. Los que dicen que la Constitución lo prohíbe están leyendo la Constitución como les conviene, no hay ningún delito en la separación de Catalunya. Afortunadamente, nosotros los independentistas también sabemos leer, también sabemos de leyes, también tenemos derecho a opinar, y a votar. Y a decidir. Mientras los independentistas fuimos minoritarios no hubo mucho problema, éramos decorativos, la prueba de que Catalunya era diversa y democrática. Y con reserva india. El auténtico problema vino cuando nos atrevimos a ganar repetidamente las elecciones y a llevar a la práctica el programa independentista. Que en ninguna parte del mundo se limita a construir carreteras, ni escuelas ni concursos de flores. El programa independentista es la independencia. Es curioso.
    En pie y no arrodillados. Al señor Gonzalo Boye sus colegas, los abogados del juicio, no le quisieron porque no se inclinaba bastante, porque tiene otra constitución, una constitución anatómica que le impide humillar su cuerpo. Por eso no formó parte del famoso juicio. Después de todo la dignidad del pueblo catalán es una cuestión secundaria. Lo que es auténticamente importante es que las leyes, la administración de justicia, no son un juego de palabras, un juego de interpretaciones retorcidas en manos de unos energúmenos. La justicia es, en todo el mundo civilizado, el último baluarte de los pobres y de los débiles frente a los ricos y a los poderosos. Lo auténticamente importante es que el señor Gonzalo Boye nos ha devuelto la confianza en la manera correcta de hacer las cosas. Muchos se burlaron de él. Le han insultado, le han denostado y marginado, le han perseguido. Pero al final se ha visto claramente quién es y qué hace, más allá de la palabrería interesada de los que nos querían confundir. Le llamo señor porque es lo que es, un gran hombre, una persona que nos ha devuelto la dignidad como seres humanos. Un gran abogado y una persona que piensa con la cabeza pero que, sobre todo, piensa con el corazón. A los jueces ilustrísimos, esos de la venia, no les llamo señores, ni me merecen ninguna consideración ni miramiento. Sólo han conseguido afianzar nuestras convicciones democráticas.

    Feliz domingo.

    Antonio

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